Los Labradores y Golden Retrievers son razas conocidas por su inteligencia, nobleza y disposición para aprender. Sin embargo, su educación requiere constancia, comprensión del comportamiento canino y mucha paciencia. Muchos errores comunes, especialmente durante los primeros meses, pueden dificultar el proceso y generar problemas de comportamiento en el futuro.
En este artículo te contamos cuáles son los errores más frecuentes al educar a un cachorro retriever, por qué ocurren y cómo puedes evitarlos para establecer una base sólida desde el principio.
1. Esperar que aprenda solo por ser “inteligente”
Tanto el Labrador como el Golden son razas muy inteligentes, pero eso no significa que se eduquen solos. Su gran capacidad de aprendizaje necesita dirección, refuerzo y consistencia.
Error común: pensar que por su carácter obediente “hará las cosas bien por instinto”.
Solución: establecer desde el primer día reglas claras, rutinas y una educación coherente. La inteligencia canina necesita estructura para expresarse de forma adecuada.
2. No establecer límites desde el principio
Muchos propietarios permiten conductas que parecen inofensivas porque “aún es pequeño”, como morder manos jugando, subirse al sofá sin permiso o pedir comida en la mesa.
Error común: permitir comportamientos no deseados “porque es cachorro”.
Solución: define qué se permite y qué no desde el primer día. La educación comienza en cuanto el cachorro llega a casa. No esperes a que crezca para corregir hábitos ya instaurados.
3. No socializarlo adecuadamente
La socialización temprana (entre las 3 y 16 semanas de vida) es una de las etapas más críticas del desarrollo. Muchos tutores, por miedo a enfermedades antes de completar el calendario de vacunas, aislan al cachorro, lo que puede generar problemas de miedo o agresividad en el futuro.
Error común: evitar todo contacto con personas, sonidos u otros perros.
Solución: socializa de forma controlada. Exponlo a estímulos variados, personas, niños, ruidos urbanos, otros perros vacunados. La socialización no requiere siempre contacto directo; también sirve que observe a distancia.
👉 En nuestra sección de cachorros felices explicamos cómo introducir al cachorro en distintos entornos de forma segura.
4. No tener paciencia con el control de esfínteres
El control de esfínteres es uno de los retos más estresantes al educar a un cachorro. Los errores de los tutores suelen ser:
- Castigar cuando se orina en casa
- No seguir una rutina clara
- No premiar cuando lo hace bien
- No supervisarlo en los momentos clave (tras comer, dormir o jugar)
Solución: utiliza refuerzo positivo. Cada vez que haga sus necesidades en el lugar correcto, prémialo con entusiasmo. Mantén una rutina estricta de salidas y evita reacciones negativas ante los errores.
5. Usar castigos o métodos negativos
Gritar, empujar, restregar el hocico en la orina o usar collares de ahorque son métodos obsoletos y dañinos. Generan miedo, ansiedad y una relación deteriorada con el tutor.
Error común: aplicar correcciones físicas o verbales fuertes cuando el cachorro “no obedece”.
Solución: utiliza el refuerzo positivo. Premia los comportamientos deseados en lugar de castigar los no deseados. Enseña con calma, coherencia y empatía.
6. Falta de estimulación mental y física
Los retrievers son razas activas e inteligentes. Si no se les proporciona la cantidad adecuada de actividad física y mental, se frustran, se aburren y desarrollan conductas destructivas (morder muebles, excavar, ladrar sin parar…).
Error común: solo sacarlo al jardín o hacer paseos muy cortos.
Solución: ofrece variedad de actividades:
- Paseos con diferentes rutas
- Juegos de olfato
- Sesiones de adiestramiento
- Juguetes interactivos
- Natación (especialmente útil en labradores)
Consulta más ideas en nuestro artículo sobre cómo entrenar a un cachorro en 2025.
7. Cambiar constantemente las normas
Si un día se le permite subir al sofá y al siguiente se le regaña por hacerlo, el cachorro no entenderá qué se espera de él.
Error común: falta de coherencia entre los miembros de la familia.
Solución: todos deben seguir las mismas reglas y usar los mismos comandos. Establece una lista con normas claras y compártela con quienes convivan o interactúen con el perro.
8. No reforzar lo que sí hace bien
Es muy común centrarse en corregir lo que hace mal y olvidar reforzar lo que hace bien. Esto retrasa el aprendizaje y puede hacer que el cachorro pierda interés en colaborar.
Error común: ignorar el buen comportamiento y solo intervenir ante errores.
Solución: celebra cada logro. Premia cuando se sienta, te mire, camine junto a ti o espere con calma. Esos refuerzos positivos crean hábitos duraderos.
9. Exigir demasiado demasiado pronto
Muchos tutores esperan que el cachorro camine bien con correa, no muerda nada, duerma toda la noche y obedezca como un perro adulto… en pocas semanas. Esto genera frustración en el tutor y estrés en el cachorro.
Error común: tener expectativas poco realistas.
Solución: entiende que es un proceso. Cada cachorro aprende a su ritmo. Valora los pequeños progresos y ten en cuenta que la madurez total no llega hasta los 18-24 meses.
10. No pedir ayuda profesional a tiempo
Cuando surgen problemas de conducta, muchas personas tardan en buscar ayuda profesional, lo que hace que el problema se agrave.
Error común: esperar a que “se le pase con el tiempo”.
Solución: si hay señales de miedo, agresividad, ansiedad o frustración, contacta con un educador canino positivo. Cuanto antes se interviene, más fácil es corregir.
En Labrador y Golden, siempre recomendamos a familias primerizas que se apoyen en profesionales durante los primeros meses.
Conclusión: educación consciente, cachorro equilibrado
Educar a un cachorro Labrador o Golden Retriever requiere tiempo, comprensión y una base emocional sólida. Evitar los errores comunes y aplicar una educación positiva desde el inicio es la mejor forma de garantizar que tu perro crezca sano, equilibrado y feliz.
Recuerda: no se trata de tener un perro perfecto, sino de construir juntos una relación de confianza y respeto.
Si estás pensando en incorporar un cachorro a tu vida, visita nuestra sección de preguntas frecuentes o ponte en contacto directo para resolver cualquier duda sobre educación o crianza.
